sábado, mayo 16, 2015

Navegando-te

Quiero palparte a palmos, guardar la planimetría de tu cuerpo,
Iargar desde tu norte hasta tu sur un meridiano zigzagueante;
y mapeado el horizonte, zarpar de ese muelle emperlado rumbo sur.

Tengo programados varios destinos, algunos encumbrados,
otros profundos, como la serenidad de tus pensamientos;
unos navegables y conocidos, otros tan solo imaginables.

Supongo que habrá riesgo de en algún momento naufragar,
de perder la vida entre tus aguas profundas y cálidas,
de no poder volver a soñar, a brindarle sonrisas a tu mar.

Asumo que en las playas más desoladas se hallaran tesoros;
que surgirán entre cada destino rumbos desconocidos;
que la ondulante ruta trazada se hará más larga, más plena.

Navegare como si fueras un universo nuevo para el mundo
ignorando otras huellas, o vestigios de una civilización ajena;
sonriéndole a cada mañana y cantándole a cada ocaso.

Dejare que la marea, de vez en vez me guie, sin vela, ni estrellas,
que sean esas corrientes que cautivan, las que den el rumbo
y que el destino de mi sueño cada noche, sea inesperado, un antojo.

Quiero dibujar con las estrellas, el rumbo más placido a tu corazón;
surcar este océano de sensaciones que se desborda de tu ser
y finalmente atracar en los sueños más fértiles, donde pretendo ser.

Ya tengo un catalejo, la brújula y un primer bosquejo de mi viaje,
solo resta besarte y embarcarme…



Henry.

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