Quiero delinquir y hacerme proscrito, robar de sus
labios aquellos besos que hoy han titulado a nombre de otro; quiero concertar
con sus ojos y hacerlos cómplices incautos de mi plan y entonces, sin piedad ni
vergüenza, posarme sin recelos sobre su rosada boca, rodearle con mis brazos y
sentir su corazón acelerarse al ritmo del mío... Quiero tomarle sus besos y
después seguir sin ud, solo con sus besos en mi memoria y su sabor en mi boca,
seguir sin ud, delicado pecado que ronda mis pasiones, que incita al delito.
Henry.
No hay comentarios:
Publicar un comentario